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lunes, 5 de junio de 2017

3 lecciones del liderazgo de Zinedine Zidane



No se puede negar que, después de lograr la faena histórica de ganar dos copas de Europa al hilo, cosa que ningún otro equipo ha hecho, actualmente, el Real Madrid es el mejor equipo del mundo. Ganar la Liga y Champions en una misma temporada es un golpe contundente más de la grandeza del club.

No dejo de escribir esto con cierto dolor: soy aficionado blaugrana. Pero, más allá de eso, un admirador del buen fútbol en todo lugar. Por eso: honor a quien honor merece.

Por otro lado, no solo me considero un aficionado del buen fútbol sino también soy un estudiante del liderazgo. Siempre trato de encontrar la manera en cómo los grandes líderes y las organizaciones exitosas obtienen grandes resultados en su área de desempeño. Y aprendo de ello.

En este caso particular, el Real Madrid no es sólo un gran club compuesto por grandes jugadores, sino liderado por un gran director técnico: el legendario ex-jugador galo Zinedine Zidane.

Por eso quiero compartir tres lecciones de liderazgo de la gestión de Zidane al frente del equipo merengue:

1. Preparación desde abajo.
“Aquellos que no tomaron en serio los pequeños comienzos, ahora se alegrarán viendo a Zorobabel terminar las obras.” –Zacarías 4:10

El Real Madrid siempre se ha caracterizado por hacer fichajes "bomba" y contrataciones llamativas que acaparan la atención de los medios. Este parece ser el modus operandi de Don Florentino Pérez. Sin embargo, la llegada de Zidane como técnico fue la excepción. El francés no llegó de un sólo a sentarse al banquillo del primer equipo. Su llegada tampoco fue con bombos y platillos, sino en medio de una debacle, después que los blancos se comieron cuatro goles en casa contra el Barcelona.

Zidane, el técnico, comenzó desde abajo. Dirigiendo los equipos de ligas inferiores. Y trabajando como asistente por un par de temporadas. El equipo ha cosechado estos logros porque Zidane se ha preparado por años atrás dentro de la misma institución para este momento.

Los grandes líderes no son personas que mágicamente obtienen éxito de la noche a la mañana. Sino que trabajan incansablemente noche, tras noche, tras noche. Hasta que una mañana, la gente a su alrededor se da cuenta de lo que alcanzaron.  

2. Trabajo duro
El alma del diligente será prosperada. –Prov. 13:4

Cualquiera objetaría que un club como el Madrid no tiene que trabajar duro sino que descansa en el talento de figuras como Cristiano Ronaldo, Luka Modric y Toni Kroos. Pero, eso no es así. 

En una conferencia de prensa inmediatamente después de la victoria en Cardiff, un periodista le preguntó a Zidane qué era lo que más destacaba cuando él miraba en retrospectiva a todo lo que ha alcanzado con el club. Sin dudarlo, Zidane contestó: "el trabajo duro."

Zinedine Zidane no sólo trabaja árduamente sino que ha sabido transmitir ese espíritu de disciplina a sus jugadores.

Por ejemplo, aunque Cristiano Ronaldo no sería nominado al premio como el jugador más humilde, uno de sus compañeros confiesa que el portugués es el primero en llegar a los entrenamientos y el último en irse. Es una superestrella, pero no se comporta así al momento de trabajar.

Los grandes resultados no se logran sin la disciplina consistente. El talento importa, pero todos conocemos personas extremedamente talentosas que nunca hicieron algo significativo con sus vidas. Un proverbio japonés dice: "El trabajo duro, tarde o temprano, alcanzará la inteligencia y la sobrepasará."

En el fútbol como en la vida, el talento por sí solo vale poco. Pero, la combinación de destreza y disciplina hace que las cosas ocurran.

3. Humildad
Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será exaltado. –Mateo 23:12

En otra de sus declaraciones después de conquistar la duodécima, Zidane afirmó sentirse afortunado por trabajar junto a una plantilla talentosa. "Pues nada hubiese sido posible sin ellos."

Esto puede ser tomado como la respuesta estándar de los técnicos ganadores, pero creo que el francés estaba hablando con sinceridad. 

El temperamento modesto y mesurado de Zidane contrasta con el controversial y memorable José Mourinho, quien salió de la institución blanca señalando a los jugadores e incluso revelando intimidades del vestuario madridista.

Los grandes líderes otorgan crédito a su equipo de trabajo cuando triunfan. Y asumen la responsabilidad cuando fracasan.

Que lamentable y patético es ver líderes egocéntricos, en todas las arenas de la vida, que pisotean a su gente para obtener el crédito de los resultados delante de sus superiores. Pero, rápidamente culpan a todos a su alrededor cuando las cosas salen mal.

Pocos vaticinaban un futuro exitoso para Zinedine Zidane cuando comenzó su carrera en el banquillo de primera división. Incluso los diarios madridistas más recalcitrantes cuestionaban su gestión. Pero, ahora con mucha disciplina, preparación y humildad ha callado muchas bocas. Incluyendo la mía.

¡Enhorabuena para Zizou! Como jugador, él era una muestra que el fútbol es un arte. Ahora, como técnico, es una muestra que el liderazgo también lo es.


¡Enhorabuena para todo el Madridismo!

viernes, 17 de junio de 2016

Piensa dentro de la caja




He escuchado muchos consejos y principios sobre liderazgo. La mayoría de ellos son muy buenos. Con el tiempo algunos prevalecen. Otros, no tanto. Entre aquellos que más he escuchado está el famoso: "Piensa fuera de la caja.” Esto puede ser traducido en las siguientes frases inspiracionales: "No te limites"; "No seas conformista"; "Piensa en grande."

En resumidas cuentas "pensar fuera de la caja" significa abordar un problema considerando alternativas externas o diferentes.

A lo mejor eres un emprendedor y pensar fuera de la caja, para ti, significa expandir tu visión a diferentes ciudades a lo largo y ancho del país.

Tal vez eres un líder de jóvenes y pensar fuera de la caja equivale a hacer uso de la materia prima extranjera que puede ayudar a tu ministerio de jóvenes.

Es probable que estés teniendo problemas con tu familia y pensar fuera de la caja es ver a un diferente consejero o terapeuta.

Para la mayoría, pensar fuera de la caja representa que eres una persona de visión. Es una señal de valentía. Es evidencia de un espíritu innovador y atrevido. Es un testimonio que estás dispuesto a mirar a los ojos al status quo y desafiarlo.

Pero, a veces, pensar fuera de la caja puede paralizarte en lugar de impulsarte. Ya que puedes estar demasiado enfocado en la solución que está "allá afuera" que pierdes de vista los recursos que ya están "aquí adentro."

Por eso, deja de pensar fuera de la caja. Y comienza a pensar “dentro de la caja.”

Para algunos esto puede sonar mediocre. Demasiado corriente. Porque están tan programados a ver la solución allá afuera que este tipo de lenguaje puede olerles a conformismo. Incluso, hay libros enteros diciendo que evadas este manera de pensar.

Pero, pensar dentro de la caja envuelve desarrollar la costumbre de inventariar las soluciones que pueden estar dentro en lugar de las ayudas que pueden estar fuera. Pensar dentro de la caja es trabajar con lo que tienes en lugar de analizar los recursos que quisieras tener. La práctica de pensar dentro de la caja no es un conformismo maquillado de psicología positiva. Sino que está firmemente arraigada en la convicción del carácter soberano de Dios.

La soberanía de Dios es tan grande que Él te ha dado todo lo que necesitas para hacer lo que Él quiere que hagas en este preciso momento. En ocasiones, lo que puede parecer un límite que te impide en realidad es una pista que te guía.

Detente. Y lee esas dos últimas líneas. Despacio.

Toma a Moisés por ejemplo. Dios lo llama a liberar al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto (Éxodo 4). Nada mal para un fugitivo de la ley que ahora es pastor de ovejas. Y que también tiene problemas para hablar. Cuando Moisés expresa su desacuerdo, Dios le hace una pregunta punzante: "¿Qué tienes en tu mano?" Este episodio es fascinante porque lo que Moisés tiene en su mano es una maravillosa e innovadora...vara de madera. Sí, una vara. ¿Acaso Dios estaba bromeando? ¿Cómo era posible que Moisés podía causar una revolución libertadora con un pedazo de madera? Digo, sería comprensible si lo que tuviera sería una especie de cetro. O al menos, una espada. Pero, ¿una vara?

Sí, una vara. Porque con esto, Dios le está diciendo a Moisés: la solución no está allá afuera. Sino, cerca de ti. En tu mano. La solución no está fuera de la caja. Sino dentro de la caja: tu vara.

Los relatos del Éxodo muestran más adelante que la vara de Moisés fue un símbolo de libertad e intervención divina (Éxodo 14:21).

En ocasiones, Dios hace más con los recursos dentro de la caja que con las opciones fuera de la caja.

Puedes pensar fuera de la caja y paralizarte. O hacer uso de la vara que está en tu mano, dentro de la caja, y accionar.

Cuando te preguntes: ¿Qué es lo que Dios quiere que haga en este problema?

Dios, irónicamente te contestará con otra pregunta: ¿Qué tienes en tu mano? ¿Qué hay dentro de la caja?

Antes de ver las opciones que están fuera, ¿ya te fijaste en los recursos que hay dentro?

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-Luís Luna Jr.
Pecador rescatado por gracia. Hijo eternamente amado por Abba.

martes, 3 de mayo de 2016

Liderazgo según Claudio Ranieri, técnico del Leicester City



El mundo se alegra cuando el pequeño gana. Cuando el vencedor era último en las apuestas. Cuando los Seabiscuits terminan de primero en el Derby de Kentucky. Cuando David vence a Goliat. Y ahora, cuando el Leicester City Football Club gana el trofeo de la primera división de fútbol inglés.

Ciertamente, este equipo ha hecho historia. Y el mundo lo ha presenciado de primera mano. Como aficionado al deporte más hermoso del planeta, me uno a la alegría colectiva. Unos días atrás, el director técnico Claudio Ranieri escribió una carta abierta que captura la esencia de este equipo.

Aquí hay algunas cosas que los líderes podemos aprender de los Zorros de Leicester:

Trabajar duro en lugar de sólo soñar. 
Cuando la junta directiva se sentó con el italiano Ranieri no le pidieron que hiciera soñar a los aficionados. No le pidieron realizar ninguna proeza que fuera registrada como uno de los grandes relatos del fútbol. Sus instrucciones fueron simples: "Sálvanos del descenso. Logra 40 puntos. Y les darás a los aficionados la alegría de tener asegurada otra temporada más en primera división." Eso era todo. Estoy seguro que nadie se imaginó que LCFC se coronaría campeón. Claudio Ranieri dice que la gente en la ciudad de Leicester le dice: "Nos estás haciendo soñar." A esto, Ranieri siempre contestaba: "Ok. Ustedes sueñen por nosotros. Nosotros no soñamos. Nosotros trabajamos."

Todo mundo quiere soñar, pero pocos están dispuestos a sudar.

Muchos sueñan con escribir un libro, pocos están dispuesto a levantarse dos horas más temprano o acostarse dos horas más tarde para escribir 1,000 palabras al día.

Muchos sueñan con un buen matrimonio, pocos trabajan para poner límites que les aseguren pasar una buena cantidad de tiempo calidad con su conyugue.

Muchos sueñan en tener un gran equipo organizacional, pocos quieren hacer la, a veces tediosa labor de cultivar y discipular uno a uno a los miembros del equipo.

Muchos sueñan con una iglesia saludable, pocos quieren sentar las bases sólidas para un crecimiento sostenible.

Muchos sueñan con independencia financiera, pocos están dispuestos a recortar las salidas a restaurantes.

No es en vano que la Biblia es clara cuando afirma: "Las manos diligentes prosperarán." -Prov.10:4


Trabajar en equipo en lugar de buscar la fama individual.
Los grandes jugadores ganan partidos. Los grandes equipos ganan campeonatos. Nadie hubiera pensado que este equipo seria campeón al sólo ver la lista de los nombres de sus jugadores. 

¿Qué niño hubiese desafiado a agentes de seguridad sólo por tener la camisa de Jamie Vardy? ¿Quién hubiese guardado para la posteridad la selfie con Riyad Mahrez? ¿Qué compañía de accesorios deportivos hiciera fila para hacerle una propuesta de contrato publicitario a N'Golo Kanté? 

El epicentro del Leicester City no es un jugador extraordinariamente mediático, sino un equipo ordinariamente trabajdor. 

Su técnico lo sabe. Claudio Ranieri hace referencia al equipo mucho más de lo que habla de sí mismo. De hecho, en su carta usa la palabra "nosotros" 32 veces. Eso es liderazgo. Cuando las cosas salen bien, los grandes líderes atribuyen el crédito al equipo. Cuando las cosas salen mal, los grandes líderes toman la responsabilidad por sí mismos.  Jim Collins, profesor en la escuela de Negocios de la universidad de Stanford, usa la analogía del espejo y la ventana. 

Los grandes líderes, los "Líderes Nivel 5", como él les llama, miran hacia afuera a través de las ventanas de la oficina cuando la organización es exitosa. Y miran hacia el espejo cuando las cosas no están yendo bien. 

Por el contrario, los líderes manipuladores y egocentristas siempre están mirando al espejo cuando las cosas salen bien.

"Fue por mí que la iglesia creció"
"Fue por mí que el ministerio se expandió"
"Fue por mí que la compañía logró los objetivos de utilidades"

Y miran a la ventana, hacia otros, cuando las cosas salen mal.

"Si tuviera mejor gente en mi iglesia..."
"Si estuviera en otra colonia..."
"Si me saliera una oportunidad en el norte"

El lenguaje del Nuevo Testamento para hablar sobre la iglesia siempre es comunal. La iglesia es el Cuerpo de Cristo (1 Cor. 12:27). El rebaño del Señor (Hechos 20:28). La familia de la fe (1 Tim. 3:15).

En ningún momento la Iglesia es una especie de plataforma para los delirios narcisistas de líderes inseguros.

El Leicester City Football Club ha logrado algo hermoso. Pero, con los años será olvidado. Siempre habrán estadígrafos como Alexis Andrés Tamayo (Mr. Chip) para recordar a las siguientes generaciones lo que este equipo hizo. Sin embargo, dentro de diez mil millones de años haber ganado el trofeo de la primera división inglesa no tendrá ninguna repercusión eterna.

Los equipos deportivos sólo apuntan a trofeos terrenales y medallas que son materia prima para una futura venta a coleccionistas en el mejor de los casos. Pero, la Iglesia del Señor corre por una corona incorruptible (1 Cor. 9:25).

Dios quiere que Su iglesia sea un sólo cuerpo. Una sola familia. Un sólo equipo. La gloria es de Cristo. La Iglesia refleja la gloria de Cristo. La iglesia no es un “one-man-show.” Es un equipo con una diversidad de dones pero con un solo fin: glorificar a Dios en toda su obra (1 Cor. 10:31).

La obra que Dios le dio a la iglesia tiene un significado trascendente. Y es por eso que trabajar duro y trabajar en unidad no es una opción.

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- Luís Luna Jr.

Pecador rescatado por gracia. Hijo eternamente amado por Abba.

martes, 22 de diciembre de 2015

Lo que todo líder debe aprender de Steve Harvey, el anfitrión de Miss Universo 2015


Años atrás un amigo me mostró un videoclip de comedia de Steve Harvey. Terminé con un fuerte dolor de estómago sin poder parar de reír. De ahí en adelante, me hice un fan. En especial, de las bromas que él hacía relacionadas con el “mundo cristiano” en su DVD "Don't Trip! He ain´t through with me yet..."

Sin embargo, ahora se ha vuelto mucho más famoso. Y por una razón que seguramente él lamenta. A menos que vivas en una montaña en el Tíbet, es improbable que no estés al tanto de lo que sucedió. 

Pero, si tal es el caso, ahí va: Steve Harvey fue el anfitrión del concurso de belleza Miss Universo 2015. Al final del show, él anunció que la ganadora era la representante de Colombia. Minutos después, regresó al escenario para decir que la ganadora no era la representante de Colombia sino la representante de las Filipinas. Mostró la tarjeta a la cámara para dar fe de lo que estaba diciendo. Y dijo que él se había equivocado.

Inmediatamente, el universo de las redes sociales se inundó con un diluvio de memes, GIFS y bromas sobre este "planche" (jerga popular hondureña que significa "fracaso"). Algunos bastante graciosos, honestamente. 

Y a decir verdad, cualquiera puede señalar que Steve Harvey se ha ganado la vida como comediante, burlándose de la gente. Ahora, puede que esté probando un poquito de su propio jarabe.

Pero, cuando el vi el video completo, sin ediciones, recordé una valiosa lección: en la vida, tanto como en el liderazgo, hay que reconocer los errores, asumir la responsabilidad y pedir perdón.

Steve Harvey estaba frente a millones de personas sintonizando el evento en vivo. Cometió lo que posiblemente es el error más grande en la historia del concurso. Miss Colombia, de hecho, ya estaba saludando a quienes la vitoreaban como ganadora. Y de pronto, aparece Steve diciendo que ella no era la reina de belleza. Él se había equivocado anunciando la ganadora. 

No me imagino lo que pasó por la cabeza de Steve en ese momento. Pero, si estoy seguro que pudo haber tomado el camino más corto. Y más fácil. Pudo haber echado la culpa al personal técnico. Pudo haber dicho que el diseño de la tarjeta estaba mal hecho. Pudo haber dicho que no le informaron bien. 

Pudo haber dicho cualquier cosa para haberse visto bien librado. 

Pero, no lo hizo. Reconoció su error, asumió la responsabilidad y pidió perdón.

Reconoce tus errores
Muchas personas en general, y muchos líderes en particular, haríamos bien en aprender de esto. Hay demasiados líderes que no reconocen sus errores. Pensando que porque son "los ungidos de Dios" sólo Él los puede corregir. Pretendiendo que las cosas están bien cuando en realidad no es así. 

Patrick Lencioni, un gurú de la salud organizacional, dice que la única manera en la que un líder puede instigar confianza en su equipo es siendo vulnerable. Y la única manera de ser vulnerable es reconociendo los errores. 

De hecho, Lencioni es bastante gráfico para describir este principio. Él dice: "Los mejores líderes no son aquellos que pretenden que no están sudando. Sino, aquellos que levantan sus brazos, muestran sus axilas y les dicen a su equipo: 'Chicos, miren estoy sudando.'"

Reconoce tus errores. Perderás valiosa información que te ayudará a crecer si sigues pretendiendo que no has cometido ningún error.

El proverbista dice "Quien admite esconde sus transgresiones no prosperará. Pero, quien los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia." - Prov.28:13

Asume la responsabilidad
También, es importante asumir la responsabilidad. El famoso conquistador francés Napoleón Bonaparte cierta vez dijo: "La victoria tiene muchos padres. Pero, la derrota es huérfana." 

O sea, cuando algo ha salido bien todo mundo quiere llevarse el crédito. Pero, cuando algo ha salido mal, todo mundo quiere asignar la culpa. 

Los líderes debemos tener carácter y médula para decir asumir la responsabilidad de algo. Claro, puede que los factores externos influyan. A lo mejor algunas circunstancias estaban fuera de control. 

Pero, al final del día... ¿qué es lo que tú estás haciendo que está generando o contribuyendo a los resultados actuales, sean estos buenos o malos?

Si los resultados del equipo no son buenos, puede que la culpa no sea del líder, pero sí es su responsabilidad hacer algo para que las cosas cambien.

Los líderes mediocres buscan excusas. Los líderes efectivos buscan soluciones.

Pide perdón
Y por último, es esencial que aprendamos a pedir perdón. Muchos líderes piensan que pedir perdón es una señal de debilidad. Por el contrario, es una señal de humildad. Y también de una seguridad interior. Sólo las personas inseguras se rehúsan a pedir perdón porque piensan que eso las hace ver mal. 

Asimismo, hay que saber pedir perdón. Con esto, confieso que he sido bastante malo. Usualmente la manera en que he pedido perdón ha sido: "Lamento que me hayas malentendido. No quise decir eso. Lamento que lo hayas interpretado de esa manera." 

A decir verdad, eso no es pedir perdón. Porque lo que estoy diciendo no es que fallé sino que la otra persona me malinterpretó. Básicamente estoy diciendo: "Lamento que no hayas sido lo suficientemente ágil para comprender lo que estoy diciendo." 

Cuando la otra persona está herida, no quiere escuchar explicaciones de porque su interpretación está errada. Sino, quiere que reconozcamos que le hicimos daño y pidamos perdón. Una mejor alternativa sería: "Hice mal en haberte hecho sentir así. No debí hacerlo. Perdón."

Después, si la otra persona lo permite...hay lugar para explicaciones. Antes, no. Tus relaciones más significativas, en el trabajo, la familia y en la iglesia, serán aquellas en las que más veces se hayan perdonado mutuamente.

Santiago, el hermano de Jesús, lo dijo así: "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados." -Santiago 5:16.


La única manera en que tendremos libertad para pedir perdón y perdonar es que nos mantengamos asombrados que Dios en Cristo ha perdonado nuestros pecados.

¿Cuál es tu opinión al respecto? ¡Me gustaría escucharte! ¡Déjanos tu comentario!

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-Luís Luna Jr. 
Pecador rescatado por gracia. Hijo eternamente amado por Abba.