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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Dilema: ¿Cristianos celebrando navidad?


Celebrar navidad puede volverse en un tema controversial. “¿Celebrarla o no celebrarla, Hamlet?” Ese es el dilema. Por una parte, es algo curioso que este sea un tema caliente. En especial, entre los cristianos. Digo, al menos debería haber consenso en la fecha de cumpleaños de quien fundó el movimiento del que eres parte, ¿no es cierto?

Sin embargo, con todo y esto, es importante aclarar que celebrar o no celebrar navidad no nos hace más santos o más paganos. Tengo buenos amigos que aman a Dios y a las personas que están en ambos lados de la opinión.

Pero, hoy veremos algunos argumentos usados por quienes deciden, en buena consciencia, no celebrar este día. Veamos algunos de ellos:

1. Jesús no nació en esta fecha
La mayoría de historiadores aseguran que Jesús no nació el 25 de diciembre. Sí, lo siento. Lamento romperte la burbujita. A mí me dolió también. De hecho, muchos estudiosos acuerdan que Jesús nació alrededor del primer cuarto del año. Casi por los meses de marzo y abril. ¿La razón? Esos son los meses equivalentes al tiempo en el calendario judío cuando se celebraba la fiesta de los tabernáculos. Todas las obras navideñas que has visto a Jesús salir en un pesebre cubierto de nieve a su alrededor son lindas…pero, equivocadas. Es poco probable que caiga nieve en lugares como el medio oriente. Como Jesús no nació en diciembre, entonces no debemos celebrar navidad, dicen algunos.

2. La navidad es una fiesta pagana.
Muchos registros históricos constatan que los cristianos del primer siglo querían apartar un día del año para celebrar el nacimiento de Jesús. Pero, como no estaban seguros de la fecha de nacimiento, decidieron tomar una fecha que todo mundo conociera y que fuera celebrada. Así que secuestraron el día apartado a Saturnalia y comenzaron a celebrar navidad en su lugar. Entonces, como navidad tiene un origen pagano, no podemos celebrarla ahora. Porque los cristianos no somos parte de cosas paganas…¿verdad?

3. La navidad es una fiesta de consumo.
La navidad es un tiempo en donde la gente se dedica a gastar dinero comprando cosas que no necesitan para sorprender a gente que ni siquiera les cae bien. El capitalismo consumista occidental ha colonizado la navidad y la ha convertido en una fiesta materialista. Y los cristianos no podemos ser parte del sistema. Pues, esto sería compartir los valores de una cosmovisión opuesta al sistema del reino de Dios, dicen muchos.

Entonces, ante esto, ¿qué hacemos? ¿Celebramos la navidad o qué? Bueno, déjame intentar responder a estas objeciones.

1. Es cierto, la evidencia histórica en su mayoría indica que Jesús no nació exactamente la fecha del 25 de diciembre. Pero, que no sepamos la fecha exacta en que Jesús nació no debería impedirnos celebrar el hecho que él nació. Así que me imagino que puedes celebrar el nacimiento de Jesús alrededor de los meses de marzo o abril. No creo que mucha gente llegue a tu fiesta. Pero, puedes intentarlo, creo.

2. La segunda objeción puede ser un tanto más sensible ya que es muy probable que los primeros cristianos hayan empezado a celebrar la navidad secuestrando un festival con tintes paganos. Sin embargo, no todo lo que tuvo un origen pagano sigue teniendo la intención inicial en la actualidad. Por ejemplo, si tú manejas un volskwagen, entonces estás siendo partícipe del genocidio. Los carros volkswagen fueron concebidos por Adolfo Hitler, el canciller alemán responsable del asesinato de más de un millón de judíos. Piensa en eso la próxima vez que enciendas tu coche volskwagen. ¿Estás en pecado? ¡Claro que no! Porque la concepción ideológica inicial que tuvieron los diseñadores originales de esos carros ahora no es la misma. Esto es cierto también de la celebración de la navidad: que haya tenido un origen pagano no significa que tenga esa misma intención ahora. En este sentido, los cristianos redimimos la celebración de la navidad.

3. Sí, vivimos en un mundo obsesionado con las cosas. Y por eso, las tiendas en todo el mundo aprovechan este día para sacarle el dinero a la gente. Pero, no podemos exigir que el mundo se comporte cristiano. No deberíamos escandalizarnos que los mundanos se comporten como mundanos. Específicamente, que los paganos gasten su dinero como paganos. En realidad sólo están siendo coherentes con su manera de ver. O su manera de no ver las cosas, mejor dicho. Lo que sí debería preocuparnos es cuando la gente que está en la iglesia no se comporta como cristianos. Pablo aconseja eso a los corintios.

También, el abuso de algo no invalida su uso. Siguiendo el ejemplo de los coches, podemos concluir que muchos carros son mal usados: para atropellar a gente y salir huyendo de crímenes. Pero, eso no significa que debemos dejar de usar los carros en definitiva.

Similarmente, la celebración de la navidad puede ser abusada en términos consumistas. Pero, eso no quiere decir que debamos desecharla. Es más, los cristianos, más que nadie, debemos ser los primeros en dar a conocer al mundo el verdadero mensaje de la navidad: el milagro de la Encarnación. Dios decidió acercarse a nosotros tomando forma de hombre en Jesús. El hijo de Dios se volvió hombre para que los hombres se volviesen hijos de Dios. En Jesús, Dios ha decidido habitar entre nosotros. Ha tomado la determinación de mudarse a nuestra vecindad. ¡Que alegría más grande! ¡Eso es navidad!

-Luís Luna Jr.
Pecador rescatado por gracia. Hijo eternamente amado por Abba.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Como usar tu dinero (sabiamente) en Navidad



Son muchas las opiniones que hay acerca de si es correcto que los cristianos celebramos navidad o no. Tengo buenos amigos que son mejores cristianos que yo que deciden abstenerse y no celebrarla. También, tengo buenos amigos que son mejores cristianos que yo que deciden participar de ella. En lo personal, creo que hay buenos argumentos en ambos lados de la opinión. Pero, decido celebrar la navidad. Porque es más un asunto de consciencia que algo doctrinal.

Sin embargo, cualquiera que sea tu postura con respecto a la celebración de la navidad lo que es casi seguro es que todos participamos del consumismo excesivo de la navidad. Ya sea que decidas no hacer tamales o que si decidas hacerlos (de ser así por favor avísame), ya sea que decores arbolito o que no porque las bolitas que cuelgan de los árboles representan las cabezas de los niños que Herodes mandó a decapitar, lo que es casi seguro es que terminarás gastando más de lo normal para estas fechas.

Esta es la razón por la que considero que el verdadero enemigo a luchar para esta temporada no son tanto los demonios que se pueden infiltrar a nuestras vidas por participar en estas fiestas sino más bien el ídolo del consumismo que podemos levantar en nuestro propio corazón.

Por eso quiero compartir tres consejos para reflexionar sobre cómo usar nuestro dinero en estas fechas.

1. Distingue entre necesidades y deseos.
A veces la manera en que hablamos muestra el razonamiento que usamos para tomar decisiones. No siempre. Pero a veces. Creo que este es el caso cuando nos referimos sobre compras navideñas. Usualmente, nos hemos encontrado a nosotros mismos decir cosas como: “Necesito ese par de zapatos. Y necesito que sean de esa marca.” Claro, puesto de esa manera entonces, la compra parece justificada. Pues, de todos modos es algo necesario. Pero, ¿en realidad es una necesidad o un deseo? 

Esto no significa que una sea más espiritual que la otra. O que el hecho que quieras algo sea inherentemente malo. Pero, lo que sí significa es que debes reflexionar entre aquellas cosas que sí requieres para tus quehaceres o para ser más efectivo y aquellas que nada más son deseos tuyos. Hace algunos días estuve a punto de comprar una computadora nueva. Cuando estaba casi decidido a desembolsar una cantidad considerable de dinero, al menos para mí presupuesto, me detuve a reflexionar: “Yo ya tengo una computadora. Y me funciona perfectamente bien para lo que yo necesito hacer. Yo no necesito una computadora nueva. Yo quiero una computadora nueva.” Con el fin de ayudarte a ser más sabio y no para hacerte sentir mal después de comprar algo, ¿por qué no pruebas hacerte esta pregunta antes de comprar?: ¿Necesito esto o deseo esto?

2. Prioriza experiencia sobre objetos.
Según estudios recientes, las personas más satisfechas consigo mismos y con la vida en general son aquellas que tienen un repertorio lleno de experiencias en lugar de un armario lleno de ropa. En otras palabras, la gente feliz es la que tiene más y mejores recuerdos en lugar de más ropa, zapatos y aparatos tecnológicos. Las experiencias quedan para siempre. Las cosas se vuelven, con el tiempo, obsoletas. El Smartphone que tanto amas y que te hace sentir una persona “trendy” en un par de meses estará desactualizado porque saldrá uno mejor. Pero, un viaje a la playa con tus amigos estará lleno de gratos recuerdos. Y algunos no tan gratos también.

Entonces, si vas a usar tu dinero, considera gastarlo en experiencias enriquecedoras con tus amigos y familia en lugar de llenar tu casa de cosas que no necesites que compraste con dinero que no tienes para sorprender a gente que ni siquiera te cae bien. Así que lo que esto puede significar, es que en lugar de comprar zapatos caros, puedes planear un viaje a la playa un 25 de diciembre con tu familia. Claro, escribo esto desde un país tropical cercano al ecuador en el que la idea de viajar a la playa en diciembre es viable. Pero, si estás en otro lado del mundo, entiendes el punto. Las personas son más importantes que las cosas. Los recuerdos que hacemos con las personas valen mucho más que los objetos que almacenamos. Prioriza personas en lugar de cosas. 

3. Usa tu dinero como medio de gracia
Muchos de nosotros queremos atribuirle a la temporada de la navidad significados que son nobles, pero no esenciales. Por eso hay personas que dicen: “este es un tiempo para compartir en familia, este es un tiempo para agradecer por todo, este es un tiempo para sentarse a planear para el futuro, este es un tiempo para ser generoso.” Todas estas cosas son verdades. Y muy nobles. Pero, ese no es el verdadero significado de la navidad. Lo que en realidad celebramos en estas fechas es que nuestra situación pecaminosa era tan desesperada que requería que el hijo de Dios tomara forma de hombre para vivir entre nosotros y morir por nosotros.

Porque Jesús vino a habitar en medio de nuestro desastre es que nosotros podemos tener esperanza en medio de los diferentes desastres de la vida. Porque Jesús vino a nacer en un pesebre siendo temporalmente excluido nosotros estamos seguros que somos eternamente recibidos en el abrazo del Padre. Jesús vivió la vida que nosotros teníamos que vivir. Y murió la muerte que nosotros teníamos que morir. Navidad es Jesús. Y el milagro de la Encarnación.

Y porque el milagro de la encarnación es el centro de la navidad, nosotros podemos usar nuestro dinero como un medio de gracia. Nuestras posesiones, entonces, se convierten en canales de redención para apoyar lo que Dios ya está reconstruyendo. Por eso, puedes usar tus recursos para alcanzar a más gente para Cristo donando y siendo parte de diferentes iglesias y ministerios transparentes que están haciendo una diferencia alrededor nuestro. El dinero sí puede traer felicidad, cuando lo usamos para ayudar a otros.

-Luís Luna Jr. 
Pecador rescatado por gracia. Hijo eternamente por Abba.

jueves, 24 de diciembre de 2015

7 cosas que debes saber sobre la Navidad


La Navidad es la fiesta cultural más observada en el mundo. Aquí hay nueve cosas que debes saber acerca de la conmemoración anual del nacimiento de Jesús:

1. Nadie sabe el día o mes exacto en que Jesús nació (aunque algunos eruditos especulan que fue en septiembre). La evidencia más temprana del porque se toma el 25 de Diciembre como fecha del nacimiento de Jesús aparece en el calendario Filocaliano, compuesto en Roma en el año 336 d.C

2. A pesar de la impresión dada por muchas obras de navidad y villancicos, la Biblia no especifica: que María montó un burro; que un posadero le negó lugar María y José (sólo que no había lugar en la posada); que María dio a luz a Jesús el día de su llegada a Belén (sólo que sucedió ", mientras ellos estaban allí"); que los ángeles cantaron (sólo que el "ejército celestial" habló y alabó a Dios); que habían tres hombres sabios (no se especifica ningún número) o que los Reyes Magos llegaron el día o noche del nacimiento de Jesús.

3. En lugar de haber nacido en un establo, Jesús probablemente nació en una cueva o un refugio construido en una ladera. Las colinas alrededor de Belén estaban llenas de pequeñas cuevas para la alimentación y cuidado de ganadería. El sitio exacto del nacimiento de Jesús es desconocido, pero en el siglo III, la tradición había establecido una posible caverna como el lugar del natalicio. La madre de Constantino, Helena, erigió la Iglesia de la Natividad en Belén sobre el pequeño espacio en donde se creía que Jesús había nacido.

4. Durante la Edad Media, a los niños se les daba regalos en honor a San Nicolás (el homónimo para Santa Claus). En un intento por rechazar la veneración católica a los santos y a los días de los santos, Martín Lutero definió la entrega de los regalos en su hogar durante Nochebuena (la noche antes de Navidad). Les dijo a sus hijos que "el Santo Cristo" (Christkind) había traído los regalos. La tradición se volvió popular con muchos luteranos, aunque más tarde San Nick obtendría el crédito tan a menudo como Christkind.

5. Martin Lutero es ampliamente reconocido como la primera persona en decorar árboles de navidad con luces. Caminando hacia su casa una noche de invierno, componiendo un sermón, estaba impresionado por el brillo de las estrellas en medio de árboles de hoja perenne. Para recuperar la escena y mostrársela a su familia, él puso un árbol en la habitación principal y conectó sus ramas con velas encendidas.

6. Los  teólogos Puritanos se opusieron a la celebración de la Navidad. En 1647, el gobierno puritano canceló la Navidad, prohibiendo las expresiones tradicionales de alegría, ordenando a las tiendas a que permanecieran abiertas, las iglesias a que permanecieran cerradas y los ministros a que fueran arrestados por predicar el día de Navidad.


7. Origen de los términos Navideños: "Christmas" es una palabra compuesta que se origina de la frase "La misa de Cristo", derivada del Inglés antiguo Cristemasse; "Natividad" significa "nacimiento", proviene del Latín "nativitas"; "Noel" (o "Nowell") entró al idioma Inglés a finales del siglo 14 y proviene del francés antiguo noel o nael, originado del Latin "natalis", "día de nacimiento."

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-Traducido por Luís Luna Jr. El artículo original en inglés fue escrito por Joe Carter. Puedes encontrarlo aquí.