lunes, 10 de agosto de 2015

Y Para la Iglesia, ¿Cuál es la Ruta?: Reflexiones sobre el escenario socio-político hondureño



Cierta vez alguien me dijo, "En Honduras para no tener problemas con la gente es mejor no hablar de política, religión y fútbol." Bueno, en vista que soy predicador, tengo algún tipo de plática sobre religión casi todos los días. 

De fútbol, creo que lo que está a la vista no necesita anteojos. No hay nada que debatir. El F.C. Barcelona es el mejor equipo del mundo y Lionel Messi el mejor jugador en la historia. 2 tripletes y 4 balones de oro. Fin de la discusión.

Pero, luego está el tema al que muchos prefieren no abordar, mayormente en las Iglesias: la política. Y con esto suceden dos errores comunes que se encuentran diametralmente opuestos uno del otro. 

Por un lado, están los cristianos que no quieren decir nada al respecto. Que cuando alguien les pregunta sobre la situación política actual del país, contestan de manera espiritual: "No soy de este mundo. Esos asuntos no me interesan ni competen." Lo cual genera una confusión en el oyente. Una respuesta así nos hace que los cristianos parezcamos una subcultura alienada a la realidad y desinteresada por un cambio social al país. 

Para estas personas, lo único importante son "las cosas espirituales."  Usualmente, te contestarán: la labor del creyente es meramente orar. Eso suena bastante bien. Bastante recatado. Con mucha compostura. Pocos objetarían ante esto. Pero, me pregunto qué pensaría alguien cuya casa se está quemando y pida ayuda a los bomberos y el oficial, un buen cristiano, le contesta: "Entiendo su caso. Permítame orar para que el incendio se apague." 

A este error podemos llamarle, "ascetismo político." Este era la forma de pensar de los sacerdotes que querían alejarse de la contaminación del mundo y huían a los desiertos para iniciar monasterios.

Por otro lado, están las personas que han hecho una triste y extraña mezcla entre política y religión que ha dado como resultado un híbrido atrofiado. Aquellos que piensan que la única vía de transformación en el país es a través de legislaciones, votaciones y campañas electorales. 

Son el tipo de cristianos que celebran la victoria de su líder político como si fuera la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Y los que se deprimen de forma descomunal ante la derrota en las urnas del Mesías elegido por su partido. 

En las décadas de los 60 hasta los 80 las enseñanzas del padre Gustavo Gutiérrez, Jon Sobrino y otros, cuyo compendio vino a ser conocido como la “Teología de Liberación” proveyeron un fundamento teológico para el avance de agendas políticas de corte marxista y populista en muchos países del cono sur de América Latina. 

Muchos clérigos tomaron las armas y se levantaron como líderes guerrilleros para el derrocamiento político del régimen opresor. Las formas de cambio eran la política y las armas. A esto se le puede llamar: "Mesianismo político."

Esto ocurre en todas partes del mundo. ¿Por qué? Porque no se puede separar el "homo sapiens" del "animal politicum." Cada persona interpreta la realidad política tomando como punto de partida la familia en la que creció y la influencia del pensamiento de sus padres, entre otros factores claro está. ¿Acaso no hay familias enteras que son conocidas por ser "cachurecos empedernidos" o "liberales de mancha brava"?

En nuestra Honduras, esta reacción se puede ver con mucha claridad ante los casos de corrupción que se han descubierto en el asqueroso desfalco billonario del Instituto Hondureño de Seguridad Social. 

En una esquina, el movimiento de las antorchas, compuesto por el grueso de la oposición al gobierno oficialista, dirigido por un grupo de jóvenes de la sociedad civil que se autoproclaman indignados ante la supuesta corrupción en la administración del Presidente Hernández y cuyo objetivo primordial se da a conocer por medio de la proclama, "¿Cuál es la ruta? Sacar a ese hijo..." 

La propuesta concreta del movimiento es la instalación de Corte Internacional Contra la Impunidad en Honduras, la CICIH. Esta iniciativa nace de una desconfianza en la fragmentada institucionalidad del país y tomando como motivación los resultados que se han dado en el vecino país de Guatemala con la instalación de la CICIG.

Y por otro lado, están las personas que genuinamente consideran a la administración Hernández Alvarado como la mejor en la historia del país y cuando se les pregunta sobre la crisis política la respuesta es, "¿Cuál crisis? El Presidente ha estado haciendo un excelente trabajo." Estos ciudadanos creen vehementemente en la  fuerte institucionalidad de la nación, usando como evidencia el número de criminales extraditados y de jueces que han sido encarcelados. 

Consideran la iniciativa de la oposición como una violación a la soberanía judicial hondureña. La propuesta concreta de este sector es el Sistema Integral Hondureño de Combate la Impunidad y La Corrupción, la SIHCIC.

Los primeros les gritan a los segundos, "Son unos vendidos. Vende patrias." Los segundos les gritan a los primeros, "Son unos revoltosos. Busquen que hacer." Y la gente pregunta en las calles, "¿Cuál es la ruta? ¿Cuál es la ruta?" Y mientras tanto, la Iglesia no provee una ruta. Claro, sin duda alguna no es una respuesta sencilla. Seguramente habrá cristianos que aman a Dios con todo su corazón que pueden interpretar de manera diferente las Escrituras pertinentes a esta situación. 

Pero, esto no es excusa para no sumergirse a la Escritura. Cada seguidor de Jesús tiene la obligación de rehusarse a ser discipulado por los medios de comunicación y enraizar su cosmovisión política en el Texto Sagrado. Cualquiera que sea su opinión al respecto.

Si tu respuesta es, "Mi trabajo consiste en orar, interceder, clamar, etc.” Pues, bien. Entonces, tendrás que luchar, como Jacob con el ángel,  con esta evidencia escritural sobre el rol de los redimidos ante la injusticia social:

  • “Aprended a hacer el bien, buscad la justicia, reprended al opresor, defended al huérfano, abogad por la viuda.” - Isaías 1:17
  • “Así habló Jehová de los ejércitos: Juzgad conforme a la verdad; haced misericordia y piedad cada cual con su hermano; 10 no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre, ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano.” – Zacarías 7:9-10
  • “Abre tu boca, juzga con justicia y defiende la causa del pobre y del menesteroso.”– Proverbios 31:9
  • “Así ha dicho Jehová: Actuad conforme al derecho y la justicia, librad al oprimido de mano del opresor y no robéis al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar.” – Jeremías 22:3
  • “Por tanto, puesto que humilláis al pobre y recibís de él carga de trigo, no habitaréis las casas de piedra labrada que edificasteis ni beberéis del vino de las hermosas viñas que plantasteis. Yo sé de vuestras muchas rebeliones y de vuestros grandes pecados; sé que afligís al justo, recibís cohecho y en los tribunales hacéis perder su causa a los pobres.” – Amos 5:11-13
  • “No cometerás injusticia en los juicios, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande: con justicia juzgarás a tu prójimo.” – Levítico 19:15   


Y si tu respuesta es, "Mi obligación es salir a las calles y luchar para que el presidente renuncie." Pues, bien. Entonces, tendrás que luchar con los siguientes textos que describen el papel de obediencia de los hijos de Dios ante la autoridad civil:

  • “Sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.” – Romanos 13:1-2
  • “Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra.”- Tito 3:1
  • “Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.” – 1 Pedro 2:13-14
  • “Y Jesús les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.” –Mateo 22:20


Amado Pastor, Rodrigo Wong Arévalo y David Romero Ellner no son los llamados a discipular y forjar la cosmovisión de su congregación. Pero, con la ayuda del Espíritu de Dios y la Palabra de Dios, usted sí.  Recordemos que toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a  fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.” – 2 Tim. 3:16.


Por tanto, ante la pregunta: “¿Cuál es la ruta?” La ruta, al menos para la Iglesia, es aprender a pensar bíblicamente y que los actos sean consecuentes con la cosmovisión cristiana proveniente de la Escritura.

Escrito por Luís Luna Jr.

viernes, 7 de agosto de 2015

Una Oración para escuchar la risa de Dios en un mundo que te vuelve enojado


Pronto los perversos desaparecerán; por más que los busques, no los encontrarás. Los humildes poseerán la tierra y vivirán en paz y prosperidad. Los malvados conspiran contra los justos; les gruñen de manera desafiante. Pero el Señor simplemente se ríe, porque ve que el día de su juicio se acerca. –Salmo 37:10-13 (NTV)

Padre Celestial, anticipo mucho el día en el que te escuche reír--una risa que llenará las cortes de los cielos y las cámaras de la eternidad; porque ese será el Día en el que cada expresión de oscuridad y muerte, del mal y locura, mezquindad y maldad serán totalmente erradicadas. Es difícil imaginarse un mundo vacío de cada semblante de pecado y quebranto y lleno hasta rebosar de tu bondad, verdad y belleza; pero Tú has prometido ese Día y Jesús ha asegurado ese Día.

Aunque no tan rápido como nosotros quisiéramos, pero con mayor certeza de lo que nosotros nos imaginamos, el Día en donde todo será hecho nuevo viene pronto. Y así como lo resalta esta Escritura, no serán los poderosos y los arrogantes los que "poseerán la tierra y vivirán en paz", sino "los humildes." Por tanto, te adoro, Padre, por la mansedumbre y humildad de Jesús, que como un cordero (El Cordero) fue llevado a la cruz--tomando nuestro pecado (mi pecado), derrotando el mal, y asegurando la transformación de todas las cosas.

Es en unión con Jesús que, nosotros también, heredaremos la tierra--por muy alucinante y a la vez, sobrio, que sea ese pensamiento; y es en unión con Jesús que nosotros también nos convertiremos en mansos y humildes para ser así útiles en el servicio en tu Reino.

Padre, perdona mi cinismo incrédulo, mis deseos de venganza y mis preocupaciones amedrentadas. La venganza te pertenece a ti, no a mí. La maldad en mi merece tu juicio tanto como requiere tu gracia. Hazme un hombre manso que se entristezca ante el mal, pero que viva con esperanza--tu hijo y siervo, viviendo tu historia para tu gloria.


Así que cuando los planes malévolos y los gruñidos de los impíos parezcan estar en incremento y la justicia en déficit, por favor, Padre, permítenos escuchar Tu risa. Que tu gozo sea nuestra fuerza, tus promesas nuestra confianza, y tu tiempo sea nuestro calendario. Decimos amen en el tierno y triunfante nombre de Jesús.

Traducido por Luís Luna Jr.
Adaptado del blog  "Heavenward" del Dr. Scotty Smith, pastor de Christ Community Church en Nashville, TN. Puedes encontrar el post original aquí

martes, 4 de agosto de 2015

Jesús, el Verdadero y Supremo Sansón

.

En el camino a Emaús, Jesús explicó a sus discípulos como todo en el Antiguo Testamento, desde el libro de Moisés hasta los profetas, se trataba de él. A la mayoría de personas les cuesta leer el Antiguo Testamento de esa manera. Así que cuando llegan a un libro como Jueces se preguntan, "¿Qué tiene que ver Jesús en todo este desorden?"

Pero, las pistas están ahí sí sabemos cómo leerlas. Muchas de las historias del Antiguo Testamento proveen la sombra de la cual Jesús es la realidad. Ellas son el bosquejo, Él es la substancia. Lo que ellas comienzan, Jesús termina.

Recientemente, fui sorprendido mientras leía la historia del nacimiento de Sansón. Cuando un ángel viene a prometer sobre el nacimiento milagroso de Sansón, él dice que "Sansón comenzará a salvar a Israel de la mano de los Filisteos" (Jueces 13:5). 

Comenzará. Esa es una manera extraña de decirlo. ¿Quién lo habría de terminar? Sansón, después de todo, era el último juez en el libro. El autor intencionalmente nos está mostrando algo: para el final de esta historia, tienes que leer más allá del libro. Y para aquellos que sabemos el final de la gran historia, debe ser obvio: Jesús completa la salvación que Sansón nada más comenzó.

Esto puede ser visto aún en la historia del nacimiento de Sansón. Hay algunos paralelismos fascinantes: ambos nacimientos fueron prometidos milagrosamente; ambos fueron respuestas al cautiverio de Israel; ambas historias describen el nacimiento y luego la adultez, saltándose la parte de la niñez. Se puede considerar la historia de nacimiento de Sansón como una anticipación del verdadero y supremo Juez que habría de venir.

Los paralelismos entre el nacimiento de Jesús y de Sansón son impactantes, pero también hay una diferencia abismal. El nacimiento de Sansón traería gozo y honor a una mujer que, debido a que era estéril, vivía en medio de la vergüenza. Pero, el nacimiento de Jesús fue todo lo opuesto: trajo vergüenza a María y José, porque parecía que ellos habían concebido un hijo antes del matrimonio. 

La diferencia es crucial, porque nos muestra como el verdadero Salvador nos salvaría--no a través de poder y honor, sino a través de vergüenza y desgracia.

Desde el principio, la historia de Sansón apunta a más allá de Sansón. Apunta a Jesús, el verdadero y supremo Sansón, que triunfaría en cada lugar que Sansón había fallado. Al igual que Sansón, la fuerza de Jesús residía no en su contextura, sino en el poder del Espíritu. Pero, a diferencia de Sansón, Jesús nunca comprometería la ley de Dios. Él obedecería cada faceta de la ley.

A diferencia de Sansón, que fue controlado por sus impulsos, Jesús sería controlado por la voluntad de Dios. Después de ayunar por 40 días en el desierto, Él pudo resistir las tentaciones de Satanás diciendo, "No vivo por pan; vivo por la Palabra de Dios."

A diferencia de Sansón, que se volvió arrogante y egoísta, Jesús--quien sí tenía derecho a un trono--tomaría el rol de un siervo y se sometería a sí mismo a la humillación de la cruz.

Quedamos deslumbrados ante la fuerza de Sansón. Pero, yo quedo sorprendido ante la presencia de Jesús el Nazareno.

Vea, admirar a Sansón por su fuerza nos puede impresionar, pero nunca nos hará cambiar. Porque lo que más necesitamos no es un fuerte modelo y referente a seguir; lo que más necesitamos es un Salvador quebrantado, alguien que nos diera su fuerza y nos salve de nosotros mismos.

La ironía de Sansón radica en que él era fuerte exteriormente, pero terriblemente débil interiormente. En esa forma, él es como muchos de nosotros. Necesitamos alguien que empodere nuestros espíritus, no que simplemente inspire nuestras imaginaciones. Y cuando tú vez y crees lo que Jesús hizo por ti--que Aquel que era fuerte se hizo débil por ti; Aquel que era justo se hizo pecado por ti; que La Vida misma sufrió la muerte por ti...entonces, y sólo entonces, recibirás la fuerza moral para vivir de la manera que Sansón no pudo.


El objetivo de leer la Escritura--ya sea Jueces, Juan o Jonás--es la adoración. No se trata de aprender nuevos datos. No se trata de indagar pasos de acción. Se trata de adoración. Llega un tiempo cuando pones la pluma a un lado, tus ojos miran arriba y dejas de decir, "¡Ay Dios! Mira todo lo que yo he hecho por ti..." y tú dices, "¡Oh, Dios mío! Mira todo lo que Tú has hecho por mí."

Traducido por Luís Luna Jr. 
Este fue un extracto del Sermón "Cuando los débiles se convierten fuertes" del Pastor J.D. Greear, de Summit Church en Raleigh-Durham, Carolina del Norte. Puedes escuchar el sermón en inglés aquí

viernes, 31 de julio de 2015

15 frases de Tim Keller sobre la oración en su libro "Oración: Experimentando Asombro e Intimidad con Dios."


Hay algunos principios de vida que sigo casi de manera automática. Nunca rechazar un pollo con tajadas, manejar siempre por el carril derecho (la mayoría de las veces) y leer todo lo que Tim Keller escribe.

Pocas personas han influenciado tanto mi vida, ministerio y predicación como las enseñanzas y los libros del Dr. Timothy J. Keller, pastor y fundador de Redeemer Presbyterian Church en Manhattan. Su habilidad para identificar y desmantelar los ídolos y pseudo-salvadores imperantes en el corazón humano y el corazón colectivo de la cultura es casi sin par. 

Su autenticidad no deliberada, claridad en la comunicación y obsesión por mostrar a Jesús en cada pasaje de la Escritura han sido usadas por el Señor para hacerme crecer en gracia. Y por eso estoy agradecido.

Así que cuando me di cuenta que él había escrito un libro sobre la oración, no dudé dos veces en comprarlo. Ciertamente hay muchísimos libros que hablan sobre la oración. Pero la mayoría de libros modernos sobre oración cae en uno de dos extremos dañinos para el Cuerpo de Cristo. 

Unos son demasiado humanistas y pragmáticos. Hacen ver a la oración como una fórmula mágica y a Dios como el genio de Aladino en donde si frotamos la lámpara de petición cierta cantidad de veces, el genio aparecerá y nos brindará los caprichos más egoístas de nuestro corazón.

Y por otro lado, están los que nos hacen sentir culpables por no orar. Los que son místicamente densos. Los que tratan de experiencias personales de intimidad con el Señor. Y eso está bien. Pero, a veces pareciera que el autor estaba escribiendo el libro para Dios y los lectores mortales nos quedamos preguntando, "Y bueno, ¿y ahora cómo le hago?"

Pero, Tim Keller ofrece algo completamente diferente en su libro. Sin saltar directamente a la parte mecánica y práctica, Keller comienza construyendo una teología sobre la oración que facilite al lector la comprensión de esta práctica. Él brinda la teología correcta sobre la oración para la práctica correcta de la oración. Ortodoxia que resulta en ortopraxis. Esto es de enorme importancia porque la mayoría de nosotros oramos simplemente porque "eso es lo que un cristiano se supone que debe hacer."

Otro aspecto importante del libro es que Keller no trata de ser original. Es decir, él comprende muy bien que en escribir un libro sobre la oración no está inventando el agua caliente. Por miles de años muchos gigantes de la fe han abordado este tema y tienen mucha sabiduría que aportar a nuestra actualidad. Así que, Keller se para en los hombros de Agustín, Lutero, Calvino, Edwards, Owen, Lewis y Packer. Resumiendo y contextualizando sus enseñanzas con enorme brillantez.

Pero, lo que más me gustó del libro es que cada vez que terminaba un capítulo deseaba orar. De alguna manera, mis papilas gustativas espirituales eran inquietadas para "ver y probar" la gloria del Señor en oración.

Así que sin más ni más, aquí les dejo las 15 citas más sobresalientes del libro "Prayer: Experiencing Awe and Intimacy with God" (Oración: Experimentando Asombro e Intimidad con Dios")

"Los cristianos hemos sido llamados a un encuentro con Dios que involucre no solo las afecciones del corazón sino las convicciones de la mente. No estamos llamados a escoger entre una vida cristiana basada en la verdad y doctrina o una vida de poder y experiencia espiritual. Ambas van juntas. Tú no estás llamado a dejar tu teología atrás y lanzarte en búsqueda de "algo más" para experimentar. En lugar de eso, tu propósito es pedirle al Espíritu Santo que te ayude a experimentar tu teología."

"Bíblicamente, el corazón es el centro de control de todo el ser. Es el deposito de los compromisos principales, amores profundos y esperanzas fundamentales que controlan nuestros sentimientos, pensamientos y acciones."

"La oración es nuestro viaje espiritual desde el deber hacia el deleite."

"En otras palabras, podemos saber que Dios es santo, pero cuando los ojos de nuestro corazón son iluminados hacia esa verdad, entonces no solamente lo entendemos de forma cognitiva, sino que emocionalmente encontramos la santidad de Dios como hermosa y maravillosa y volitivamente evitamos actitudes y comportamientos que puedan desagradarle y deshonrarle."

"La oración no debe ser vista meramente como una forma de obtener cosas de Dios sino una manera de beber más de Dios mismo."

"La oración es continuar una conversación que Dios ha empezado a través de Su Palabra y Su gracia, que eventualmente se vuelve un encuentro completo con Él."

"Para descubrir quien en realidad eres, observa aquello en lo que pasas pensando cuando nadie te está viendo, cuando nadie te está forzando en pensar algo en particular."

"Dios contesta las oraciones de la misma manera que nosotros lo haríamos si supiéramos lo que Él sabe.”

"En resumen, lo que San Agustín enseña sobre la oración en su carta a Anicia Proba es que no debes empezar a orar por todo lo que quieres hasta que te des cuenta que en Dios tienes todo lo que necesitas.”

"Contemplar la gloria de Jesús significa que comenzamos a encontrar hermoso a Cristo por quien Él es en sí mismo.”

"No podemos ver al sol directamente con nuestros ojos. La gloria del sol inmediatamente abrumaría y destruiría nuestra vista. Tenemos que verlo a través de un filtro y sólo así podremos ver sus grandes llamas y colores. Cuando miramos a Jesucristo tal como nos lo muestra la Escritura, estamos viendo a la gloria de Dios a través del filtro de la naturaleza humana."

"El principio teológico primordial sobre la oración es éste: Nos dirigimos a un Dios trino y nuestros oraciones pueden ser escuchadas solamente a través de la obra distinta de cada persona en la Trinidad."

"La oración es un acto de rebelión en contra del status quo del mal en el mundo."

"Lutero enseñó que todo cristiano que desee iniciar a orar debe decir lo siguiente al Señor: "Aunque Tú con justo derecho puedes ser un juez severo sobre nosotros que somos pecadores. Ahora, a través de tu misericordia implanta en nuestros corazones una confianza confortante en tu amor paternal, y permítenos experimentar el dulce y placentero sabor de una certeza infantil en el hecho que podemos gozosamente llamarte Padre, conociéndote y amándote y clamándote en cada dificultad."


“La oración es la manera en que la verdad es plasmada en tu corazón para crear nuevos instintos, reflejos y disposiciones.”

Este post fue escrito por Luís Luna Jr.

Para comprar el libro de Tim Keller sobre la oración lo puedes hacer aquí
Por los momentos el libro no ha sido traducido al español y sólo está disponible su versión en inglés.

jueves, 30 de julio de 2015

10 citas del libro "Sobre la Encarnación de la Palabra" por Atanasio de Alejandría


Hace algunos días terminé de leer "Sobre la Encarnación de La Palabra" escrito por Atanasio de Alejandría, conocido como "San Atanasio el Grande", obispo de la ciudad de Alejandría. Nació alrededor del año 296 d.C y murió el 2 de mayo del año 373 d.C. Considerado por muchos entre los 5 teólogos más importantes en la historia de la Iglesia Cristiana. Sus contribuciones a la Iglesia fueron enormes.

Atanasio fue un incansable defensor de la teología Trinitaria en contra del Arianismo (la enseñanza que Jesús era como Dios pero no Dios). De hecho, gran parte de como nosotros pensamos acerca de la Trinidad hoy día es gracias a los esfuerzos de él. También, fue el primero en reconocer la inspiración verbal y plenaria de los 27 libros que componen nuestro Nuevo Testamento. Y fue el autor principal del Credo de Nicea, el cual es probablemente el credo más importante en la historia Cristiana.

"Sobre la Encarnación de la Palabra" más que un libro es una especie de tratado teológico en el que Atanasio argumenta brillantemente que Jesús es La Palabra/Verbo hecho carne. El joven Atanasio usa argumentos filosóficos muy refinados, considerando que sus oponentes arianos estaban fuertemente influenciado por el platonismo dominante en el que se creía que lo espiritual era puro y lo material malo. Por consiguiente el Verbo/Palabra de Dios era tan espiritual, tan bueno y santo, que no podía tomar forma física, tan corrupta y mala.

Contra esto, Atanasio usa pruebas exegéticas sólidas para probar desde el Antiguo Testamento que Jesús el Cristo era el Verbo/Palabra en carne que los profetas habían predicho cientos de años atrás.

A continuación quiero compartirte los extractos más sobresalientes de esta obra teológica. Como aclaración, cada vez que Atanasio dice "Palabra de Dios" no se refiere a la Biblia, se refiere a Jesús: La Palabra de Dios en carne.

La Encarnación es el misterio que los Judíos traducen, los griegos ridiculizan, pero que nosotros adoramos.

La renovación de la creación ha sida forjada por la misma Palabra que la hizo en el principio. Por tanto, no hay ninguna inconsistencia entre creación y salvación porque el Mismo Padre ha empleado al mismo Agente para ambas obras, efectuando la salvación del mundo a través de la Misma Palabra que lo hizo en el comienzo.

La distinción de las cosas no argumenta una generación espontánea sino una Causa pre viniente; y de esa causa podemos aprehender a Dios, el Diseñador y Hacedor de todo.

La relación del origen del hombre con la Encarnación de la Palabra en un hombre (Jesús) es relevante por esta razón: fue nuestra lamentable situación que causó que la Palabra descendiera, nuestra transgresión que llamó Su amor hacia nosotros, para que Él se apresurará a ayudarnos y a aparecer entre nosotros.

Así que, tomando un cuerpo como el nuestro, porque todos los cuerpos estaban destinados a la corrupción de la muerte, Él rindió su cuerpo a la muerte en lugar de todos y lo ofreció al Padre. Lo hizo por mero amor para que en su muerte todos murieran y así la ley de la muerte fuese abolida y poder hacerlos vivos con su muerte a través de la apropiación de Su cuerpo y por la gracia de Su Resurrección.

La maravillosa verdad es esta: que siendo La Palabra, lejos de que Él estuviese contenido por algo, Él contenía todas las cosas en sí mismo.

La muerte se ha convertido como un tirano que ha sido completamente conquistado por el legítimo Monarca; atado de pies y manos para que los que pasen de cerca se mofen de él, burlándose y señalándole, sin temor de su crueldad e ira, gracias al Rey que le ha conquistado.

¿Acaso puede un hombre muerto perforar las consciencias de los hombres, para que tiren todas las tradiciones paganas de sus padres a los vientos y se postren ante las enseñanzas de Cristo?

Un hombre ciego no puede ver el sol, pero sabe que está arriba de la tierra por el calor que brinda; de igual forma, que todos los que están en la ceguera de la incredulidad reconozcan la Divinidad de Cristo y la resurrección que Él ha traído, a través de Su Poder manifestado en otros.


El hijo de Dios se volvió hombre para que los hombres se volviesen hijos de Dios.


Este post fue escrito por Luís Luna Jr.

martes, 28 de julio de 2015

25 Consejos para teólogos jóvenes y estudiantes de teología


El Dr. John Frame ha sido una de las personas que más influenciado mi vida y pensamiento, particularmente en el área de la filosofía y la apologética. Fue a través de las disertaciones de él vía audio y video por medio de la aplicación iTunes U que aprendí sobre la tradición de “Apologética Reformada” de Cornelius Van Til.  A continuación compartiré la entrevista, "Reflexiones de la vida de un teólogo: Una entrevista extendida con John M. Frame" realizada por P. Andrew Sandlin concerniente a la publicación del nuevo libro del Dr. Frame, "Speaking the Truth in Love: The Theology of John M. Frame" (Hablando La Verdad en Amor: La teología de John M. Frame):

[Pregunta]: "Finalmente, ¿qué consejo le ofreces a los estudiantes de teología y a los jóvenes teólogos al enfrentarse a una vida de labor teológica?"

[Respuesta de John M. Frame]: "Bueno, aquí hay algunas sugerencias, sin ningún orden en particular.

1. Considera que probablemente no estés llamado a la labor teológica. Santiago 3:1 nos dice que no muchos de nosotros debemos convertirnos en maestros y que los maestros serán juzgados con mayor rigor. A quién mucho (conocimiento bíblico) se le es dado, mucho se le requerirá.

2. Valora tu relación con Cristo, tu familia y la Iglesia por encima de las ambiciones en tu carrera. Influenciarás a más personas por tu vida que por tu teología. Y las deficiencias en tu vida negarán la influencia de tus ideas, aunque estas ideas sean verdaderas.

3. Recuerda que la labor fundamental de la teología es entender la Biblia, La Palabra de Dios, y aplicarla a las necesidades de las personas. Todo lo demás--pericia lingüística e histórica, agudeza y sutileza exegética, conocimiento de la cultura contemporánea y refinamiento filosófico--debe ser subordinado a la meta fundamental. Si no lo es, podrás ser aclamado como un historiador, lingüista, filósofo o crítico de la cultura, pero no serás un teólogo.

4. En el proceso de realizar la labor fundamental de la teología (#3) tienes la obligación de hacer un caso por aquello que defiendes. Eso debería ser obvio, pero la mayoría de teólogos hoy día no tienen la menor idea de cómo hacerlo. La teología es una disciplina argumentativa y tienes que aprender lo suficiente acerca de lógica y persuasión para construir argumentos válidos, verdaderos y persuasivos. En teología, no es suficiente transmitir conocimiento de historia, cultura u otro tipo de conocimiento. Tampoco es suficiente citar a personas con las que estás de acuerdo. En realidad, tienes que construir un argumento teológico por aquello que vas a decir o defender.

5. Aprende a escribir de manera clara y persuasiva. Los mejores teólogos son aquellos que pueden tomar ideas profundas y presentarlas en un lenguaje simple. No trates de persuadir a la gente de tu vasto conocimiento escribiendo en prosa opaca.

6. Cultiva una vida devocional intensa e ignora a la gente que critica esto como mero emocional ismo. Ora sin cesar. Lee la Biblia, no sólo como un texto académico. Atesora las oportunidades de adorar en servicios congregacionales, reuniones de oración y cultos dominicales. Dale mucha atención a tu "formación espiritual", como sea que entiendas eso.

7. Un teólogo es esencialmente un predicador, aunque él típicamente trata con asuntos más enigmáticos de lo que los predicadores tratan. Pero, sé un buen predicador. Encuentra la manera de hacer que tu teología hable a los corazones de las personas. Encuentra la manera de presentar tu enseñanza de tal manera que la gente escuche la voz de Dios en ella.

8. Sé generoso con tus recursos. Invierte tiempo hablando con estudiantes, prospectos e indagadores. Regala libros y artículos. No seas de puño cerrado cuando alguien te pide materiales con derechos de autor; brinda permiso de copia a quien te lo pida. El ministerio primero, dinero después.

9. En criticar a otros teólogos, tradiciones y movimientos, sigue una ética bíblica. No digas que alguien es un hereje al menos que tengas un muy buen argumento. No andes usando términos a la ligera como "otro evangelio." (Las personas que enseñan otro evangelio están bajo la maldición de Dios). No destruyas la reputación de la gente citándolos de manera errónea, fuera de contexto o tomando sus palabras de la peor manera posible. Sé gentil y lleno de gracia al menos que tengas razones irrefutables para ser áspero.

10. Si tienes una idea brillante, no esperes que todo mundo lo capte inmediatamente. No inicies enseguida una facción para promoverla. No odies a aquellos que no aprecian tu pensamiento. Razona gentilmente con ellos, reconociendo que tú también puedes estar equivocado y ser arrogante.

11. No seas reflexivamente crítico de todo lo que sale de una tradición teológica diferente a la tuya. Se humilde en considerar que otras tradiciones pueden tener algunas cosas que enseñarte. Sé enseñable antes de enseñar. Saca la viga de tu ojo.

12. Ten la disposición de reexaminar tu propia tradición con un ojo crítico. Es irrazonable creer que una tradición contiene toda la verdad y siempre está en lo correcto. Y a menos que los teólogos desarrollen perspectivas críticas en sus propias denominaciones y tradiciones, la reunión del cuerpo de Cristo nunca tendrá lugar. No seas uno de esos teólogos que son conocidos principalmente por tratar de convertir Arminianos en Calvinistas (o vice versa).

13. Mira los documentos confesionales con una perspectiva adecuada. Parte de la obra teológica, entre otras cosas, es repensar las doctrinas de las confesiones y reformarlas, cuando sea necesario, por la Palabra de Dios. No asumas que todo en las confesiones está resuelto.

14. No dejes que tu polémica sea gobernada por la envidia, como cuando un teólogo siente la necesidad de ser enteramente negativo hacia el éxito de una mega iglesia.

15. No seas conocido como un teólogo que constantemente está dando golpes bajos a otros teólogos y otros cristianos. El enemigo es Satanás, el mundo y la carne.

16. Guarda tus instintos sexuales. Aléjate de la pornografía en el internet y de las relaciones ilícitas. Los teólogos no son inmunes a los pecados que contaminan a otros en la Iglesia.

17. Vuélvete activo en una buena iglesia. Los teólogos necesitan los medios de la gracia tanto como los otros creyentes. Esto es especialmente importante cuando estás estudiando en una universidad secular o en un seminario liberal. Necesitas el apoyo de otros creyentes para mantener una perspectiva teológica apropiada.

18. Obtén tu entrenamiento básico en un seminario que enseñe que la Biblia es la Palabra de Dios. Hazte sólido en la teología de la Escritura antes de exponerte de primera mano al pensamiento no bíblico.

19. Aprecia la sabiduría, aun la sabiduría teológica, de cristianos relativamente sin educación. No seas uno de esos teólogos que siempre tiene algo negativo que decir cuando un creyente simple describe su caminar con el Señor. No mires por encima a la gente desde lo que Helmut Thielicke llamó "el alto caballo del iluminismo." Muchas veces, los creyentes sencillos conocen a Dios mejor que tú, y necesitas aprender de ellos, así como lo hizo Abraham Kuyper, por ejemplo.

20. No seas uno de esos teólogos que se emociona acerca de cada tendencia nueva en política, cultura, hermenéutica y aun en la teología y que piensan que debemos de reconstruir nuestra teología para que vaya en acompañamiento con cada tendencia. No pienses que tienes que ser feminista, por ejemplo, sólo porque todo mundo lo es. La mayoría de las teologías que quieren ser culturalmente relevantes son anti bíblicas.

21. Nuestro sistema de educación doctoral exige "pensamiento original", pero eso puede ser algo muy difícil, dado que la Iglesia ha estado estudiando la Escritura por miles de años. Estarás tentado a inventarte algo que suene nuevo (posiblemente en escribir una tesis que no sea apropiadamente teológica en el sentido del consejo #3). Bueno, hazlo; sácalo de tu sistema y luego retorna a hacer teología de verdad.

22. Al mismo tiempo, no rechaces la innovación simplemente porque es nueva. No rechaces una idea sólo porque no se parece a lo que estás acostumbrado. Aprender a distinguir entre la presentación de una idea y lo que realmente significa.

23. Respeta a tus mayores. Nada es tan desagradable como un teólogo joven que desprecia a aquellos que han trabajado en el campo por décadas. El desacuerdo está bien, mientras reconozcas la madurez y las contribuciones de aquellos con los que estás en desacuerdo. Lleva 1 Tim. 5:1 en el corazón.

24. Los teólogos jóvenes usualmente se imaginan a sí mismos como el próximo Martín Lutero, así como los niños pequeños imaginan que son Cristiano Ronaldo o Leonel Messi. Cuando están demasiados viejos para para jugar a los vaqueros y los indios, quieren jugar el papel de Lutero y el Papa. Cuando el verdadero Papa no quiere jugar con ellos, eligen a alguien y dicen, "Tú eres el elegido." Mira, lo más probable es que Dios no te ha llamado para ser el líder de una nueva Reforma. Si Él lo ha hecho, no tomes el título exaltado de "Reformador" por ti mismo. Deja que otros decidan si eso es lo que realmente eres.


25. No pierdas tu sentido del humor. Debemos tomarnos a Dios en serio, pero no a nosotros y ciertamente no a la teología. Perder el sentido del humor es perder tu sentido de proporción. Y nada es más importante en teología que un sentido de proporción.”

Esta entrevista fue traducida por Luís Luna Jr. 
La publicación original de la entrevista puede ser encontrada aquí.
*En la entrevista original, el Dr. John Frame brinda 30 consejos. De esos 30, he tomado 25 pues son los que más considero aplicables al contexto en que ministro.

miércoles, 1 de julio de 2015

"Yo Soy Lo Que Logro"...y otros mitos.



La mayoría de los cristianos sufrimos de una patología llamada amnesia de identidad: creyentes que se vuelven infructíferos e inefectivos cuando olvidan quienes son y lo que han recibido en Cristo (2 Pedro 1:8-9).

Porque somos seres humanos con almas, naturalmente sentimos la necesidad de encontrar nuestra identidad en algún lugar, en algo o en alguien. Así que, cuando olvidamos que nuestra identidad se encuentra "en Cristo", estaremos yendo por defecto a una identidad sustituta.

Hoy, escribiré un reemplazo común: identidad en el logro.

Dios nos llama a ser efectivos y productivos, así que debemos estar interesados en nuestra cosecha y el retorno de nuestras inversiones. El éxito es un concepto bíblico y Dios quiere que hagamos grandes cosas para Su Reino, pero en el momento en que tomamos nuestros logros como la fuente de nuestra identidad, cosas peligrosas pueden pasar.

La experiencia me ha permitido ver tres tipos de personas que son víctimas de poner su identidad en sus logros.

Primero, está el "adicto al alto desempeño." Probablemente este seas tú. ¿Obtienes un profundo sentido de realización personal cuando te dan una promoción en el trabajo? ¿Te cuesta detenerte un poco y decir "no" a oportunidades en las que sabes que impresionarás a los demás? ¿Te irritas y te enojas cuando alguien o algo interfiere con lo que sea que estás tratando de lograr?

Dios considera el trabajo duro algo muy honroso, pero debido a nuestros corazones  errantes, es fácil perder la mirada de Dios y las prioridades bíblicas en medio de la búsqueda de logros personales y éxito. Tu identidad en la vida se encuentra en lo que Cristo hizo por ti en el Calvario, no en lo que tú puedes hacer por ti mismo o por Dios.

Segundo, está el "que rinde poco." A lo mejor este eres tú. ¿Sientes que no has logrado lo que has querido en la vida? ¿Sientes que la gente más joven está tomando más responsabilidad en el trabajo? ¿Estás consciente del éxito que tus amigos y tus compañeros tienen mientras tú pareces disfrutar muy poco?

Cuando ponemos nuestra identidad en el logro, y luego fallamos en tener éxito, nos desanimamos, deprimimos y amargamos, no sólo con los demás, sino frecuentemente, con Dios también. Tu identidad en la vida se encuentra en lo que Cristo logró en la Cruz, no en lo que tú puedes lograr en la tierra.

Finalmente, está el "cumplidor arrepentido." Puede que éste seas tú. ¿Miras atrás en tu vida con gran remordimiento sobre la manera en como el éxito y los logros te desenfocaron? ¿Ves evidencia de relaciones quebrantadas como resultado de tu búsqueda y quisieras retroceder el reloj para corregir las cosas?

Escucha: tu identidad se encuentra en la vida perfecta de Cristo, no en los acertijos llenos de errores que cometiste en el pasado y que ahora miras con dolor. Cristo, sin remordimiento, fue a la Cruz a cubrir todos los remordimientos que tendrías en el futuro. Y, el tiempo de Dios siempre es perfecto. En lugar de morar en el pasado, permite que Dios redima el resto de tu futuro aquí en la tierra, para Su gloria y para tu gozo.

Así que, si no lo he dicho suficiente, el logro es un lugar peligroso en donde depositar tu identidad. Te decepcionarás a ti mismo, otros te decepcionarán y tu lista de éxitos no podrá satisfacer los anhelos de tu corazón. Sólo la persona y la obra del Señor Jesucristo lo hará.


Bendiciones.


Este artículo fue originalmente escrito por el Dr. Paul David Tripp, "I am what I achieve."
Traducido por Luís Luna Jr.